miércoles, 25 de febrero de 2026

¿Por Qué Deberías Pensar Dos Veces Antes de Comer ultraprocesados?


¿Qué son los alimentos ultraprocesados?

Según la clasificación NOVA —el sistema más utilizado en investigación nutricional para evaluar el grado de procesamiento—, los alimentos ultraprocesados corresponden al grupo 4. Se definen como formulaciones industriales elaboradas a partir de sustancias derivadas de alimentos (no enteros) combinadas con múltiples aditivos: emulsionantes, colorantes, saborizantes artificiales, edulcorantes, conservantes y, frecuentemente, cantidades elevadas de azúcares añadidos, grasas modificadas y sodio.

Estos productos están diseñados para ser altamente apetecibles, de larga duración y fáciles de consumir, pero el proceso industrial elimina o degrada gran parte de los nutrientes originales, como fibra, vitaminas y minerales.

Ejemplos habituales incluyen:

  • Platos preparados y comidas congeladas listas para calentar.
  • Bebidas azucaradas, refrescos, energéticas y jugos procesados.
  • Snacks empaquetados: papas fritas, galletas rellenas, barras de chocolate industriales.
  • Panes de molde industriales, cereales de desayuno azucarados y repostería envasada.
  • Embutidos, salchichas y carnes procesadas reconstituidas.
  • Sopas instantáneas, fideos ramen y conservas con aditivos múltiples.

En la práctica, estos alimentos suelen desplazar opciones frescas o mínimamente procesadas, aportando lo que se conoce como “calorías vacías” con escaso valor nutricional.

Principales riesgos para la salud asociados al consumo elevado

La evidencia científica acumulada, basada en estudios observacionales de cohortes, metaanálisis y revisiones sistemáticas recientes (incluyendo una serie publicada en The Lancet en noviembre de 2025 con más de 100 estudios longitudinales revisados por 43 expertos internacionales), establece una asociación consistente y dosis-dependiente entre el alto consumo de ultraprocesados y diversos problemas de salud. Cuanto mayor es la proporción de estos alimentos en la dieta, mayor el riesgo observado.

Entre los efectos más documentados se encuentran:

  • Sobrepeso y obesidad: Su alta palatabilidad (combinación óptima de grasa, azúcar y sal) favorece el consumo calórico excesivo. Revisiones indican incrementos del 25-55 % en el riesgo de obesidad, y ensayos controlados muestran que las personas ingieren hasta 500 kcal adicionales al día cuando su dieta se basa predominantemente en ellos.
  • Enfermedades cardiovasculares: El exceso de sodio, grasas saturadas y azúcares añadidos contribuye a hipertensión, dislipidemia e inflamación crónica. Se asocian con un 25-50 % más de riesgo de eventos como infarto, ictus y mortalidad cardiovascular; algunos metaanálisis recientes reportan hasta un 31-47 % mayor probabilidad de mortalidad por esta causa.
  • Diabetes tipo 2: Los carbohidratos refinados y azúcares provocan picos glucémicos repetidos que promueven resistencia a la insulina. El riesgo aumenta entre un 30-80 % con consumos elevados, con evidencia convincente en revisiones dosis-respuesta.
  • Alteraciones digestivas y del microbioma: La escasez de fibra afecta la salud intestinal, favoreciendo inflamación, estreñimiento, síndrome de intestino irritable y mayor susceptibilidad a enfermedades inflamatorias intestinales.
  • Otras condiciones crónicas: Existen asociaciones con depresión (20-33 % más riesgo), enfermedades renales, trastornos del sueño, inflamación sistémica y, en revisiones amplias, hasta 12 afecciones adversas, incluyendo un incremento del 3-23 % en mortalidad prematura por cada 10 % adicional de calorías procedentes de ultraprocesados.

Expertos equiparan su impacto poblacional con factores de riesgo establecidos como el tabaquismo, y abogan por medidas de salud pública como etiquetado frontal claro, impuestos selectivos y promoción de alimentos frescos.

¿Por qué resultan particularmente problemáticos?

Más allá de su perfil nutricional deficiente, varios mecanismos explican su efecto negativo:

  • Activan vías de recompensa cerebral similares a las de sustancias adictivas, dificultando la moderación.
  • Alteran señales de saciedad, lo que lleva a un consumo involuntario mayor.
  • Desplazan sistemáticamente alimentos nutritivos, generando deficiencias micronutrientes a largo plazo.
  • Ciertos aditivos y técnicas de procesamiento pueden dañar la barrera intestinal o interferir en el metabolismo.

Recomendaciones prácticas para reducir su presencia en la dieta

La eliminación total no siempre es realista ni necesaria; los cambios progresivos y sostenibles generan los mayores beneficios.

  • Priorice alimentos del grupo 1 y 2 de NOVA: frutas y verduras frescas, legumbres, huevos, carnes y pescados sin aditivos, cereales integrales (arroz integral, avena, quinoa), frutos secos y semillas.
  • Incremente la cocina casera: prepare en casa versiones más saludables de platos favoritos (hamburguesas con ingredientes frescos, palomitas sin aditivos, etc.).
  • Lea con atención las etiquetas: listas largas de ingredientes desconocidos (jarabe de maíz alto en fructosa, aceites hidrogenados, aditivos con códigos E-) suelen indicar ultraprocesados.
  • Sustituya bebidas azucaradas por agua, infusiones sin azúcar o agua con rodajas de fruta natural.
  • Elija snacks nutritivos: yogur natural con fruta fresca, un puñado de nueces, zanahorias crudas o una pieza de fruta en vez de productos empaquetados.
  • Planifique con antelación: prepare ensaladas, frutas cortadas o comidas simples para evitar recurrir a opciones rápidas por falta de tiempo.

Conclusión

En un contexto donde los alimentos ultraprocesados ocupan un lugar predominante en las estanterías y en los hábitos diarios acelerados, reducir su consumo no responde a una tendencia pasajera, sino a una estrategia respaldada por evidencia científica robusta para prevenir enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida. Optar por alimentos reconocibles, enteros y nutritivos genera beneficios acumulativos: mayor energía a corto plazo y menor riesgo de patologías graves a largo plazo. Un primer paso pequeño y consistente —como reemplazar un refresco diario o preparar una comida casera más a menudo— puede marcar una diferencia significativa. La salud se construye en las decisiones cotidianas.


Protect your skin

          BRYAN JOHNSON'S ONTO SOMETHING SMH 


martes, 24 de febrero de 2026


NUTRICIÓN Y SOSTENBILIDAD




Para reducir el desperdicio de alimentos es necesario seguir una planificación: 


1- Realizar la compra con listashacer una lista de compra ajustada a la realidad, comprando solo lo necesario.

2- Organizar bien la neveraponer al frente los productos con fecha de caducidad más cercana.

3- Almacenar correctamente y consumo responsable: diferenciar entre fecha de  caducidad (seguridad) y fecha de consumo preferente (calidad), evitando tirar alimentos  seguros.

4- Aprovechar las sobras: utilizar las sobras para nuevas comidas y congela alimentos antes de que se estropeen.


Comprar productos locales y de temporada es una práctica de consumo sostenible que beneficia la salud, el bolsillo y el medio ambiente. Esta forma de consumo implica elegir alimentos cultivados cerca de tu zona y en su ciclo natural de cosecha, fortaleciendo la economía local y reduciendo la huella de carbono.

Relación entre alimentación y salud mental.

 

ALIMENTACIÓN Y SALUD MENTAL


Seguir un estilo de vida saludable que combine buena alimentación, ejercicio y descanso puede prevenir enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, entre otras. Cada vez hay más certeza de que estos hábitos saludables ayudan a sortear la aparición de síntomas que desemboquen en trastornos mentales, no como solución preventiva, pero sí como fuente de protección. 

Hay que diferenciar entre hambre fisiológica y hambre emocional:

  • Hambre fisiológicaresponde a la necesidad física de ingerir alimento para vivir

  • Hambre emocionalson las ganas de comer más allá de las necesidades de nuestro cuerpo, en respuesta a estados emocionales que no sabemos gestionar.

CONSEJOS
  1. Alimentación consciente: lleva una dieta que puedas cumplir.
  2. Sin prohibiciones: no prohibir, sino incluir alimentos.
  3. Actividad física: deporte que te guste y te motive.
  4. Prioriza la salud: deja de ver tu cuerpo de manera estética, no te obsesiones.
  5. Descanso: mantener unas correctas horas de sueño es primordial.



Bibliografía:






sábado, 21 de febrero de 2026

El efecto de la fibra en el paciente diabético

 El efecto de la fibra en el paciente diabético.

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica cuya prevalencia sigue aumentando a nivel mundial.
En 2024 se registraron 553 millones de personas con diabetes. Se espera que para 2050 esa cifra se haya elevado a 853 millones. Frente a este desafío, además del tratamiento farmacológico, la alimentación juega un papel fundamental, y el consumo adecuado de fibra dietética se ha identificado como una estrategia eficaz para mejorar el control glucémico y la resistencia a la insulina.

¿Qué es la fibra dietética?

La fibra dietética se compone de partes comestibles de las plantas o hidratos de carbono resistentes a la digestión (como polisacáridos, lignina u oligosacáridos), y de la fibra funcional, que incluye carbohidratos parcialmente resistentes como almidón resistente, inulina o lactulosa.

Llega al intestino grueso casi intacta, donde las bacterias la fermentan parcialmente, produciendo ácidos grasos de cadena corta, gases y energía, mientras que el resto se elimina con las heces, favoreciendo el tránsito intestinal.

Se clasifica en:

  • Soluble o viscosa: forma soluciones gelificadas que retrasan la absorción de glucosa y reducen la glucemia postprandial.

  • Insoluble o poco soluble: aumenta la masa fecal y acelera el tránsito intestinal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo diario de 20 a 35 g de fibra para mantener la salud intestinal y metabólica.



Beneficios de la fibra en pacientes diabéticos

Numerosos estudios han demostrado que dietas ricas en fibra mejoran el control glucémico y la resistencia a la insulina:

  • Disminución de la glucemia postprandial: la fibra soluble atrapa la glucosa, retrasa su absorción y reduce la acción de la amilasa pancreática.

  • Mejora de la resistencia a la insulina: el butirato producido en la fermentación colónica disminuye la resistencia periférica a la insulina.

  • Reducción de lípidos séricos: colesterol y triglicéridos se reducen al aumentar la ingesta de fibra.

Un estudio con pacientes diabéticos mostró que, al pasar de una dieta baja en carbohidratos y fibra a una dieta alta en carbohidratos y rica en fibra, muchos pacientes pudieron reducir o suspender sus dosis de insulina o hipoglicemiantes, mejorando al mismo tiempo sus perfiles lipídicos.


Alimentos ricos en fibra:

A continuación se añade una lista de algunos ejemplos de alimentos ricos en fibra:

Verduras

Zanahoria, brócoli, espinaca, pimiento, col, berenjena

Frutas

Manzana, pera, ciruelas, plátano, cítricos y fresas

Legumbres

Garbanzos, lentejas, judías y guisantes

Cereales y derivados

Avena, trigo integral, arroz integral, centeno y salvado de trigo

Frutos secos y semillas

Almendras, nueces, chía y linaza.




Fuentes:

https://idf.org/es/about-diabetes/diabetes-facts-figures/

https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=33540



viernes, 20 de febrero de 2026

Dieta hiperproteica: lo que debes conocer

Una dieta hiperproteica es aquella en la que se consumen muchas más proteínas de lo que el cuerpo necesita. En general, un adulto sano necesita alrededor de 0,8 gramos de proteína por kilo de peso al día. Cuando esa cantidad se supera ampliamente y las proteínas pasan a ocupar gran parte de la alimentación diaria, hablamos de una dieta hiperproteica.

jueves, 19 de febrero de 2026

Pisto manchego: tradición y salud en tu plato.


El pisto manchego es uno de los platos más representativos de La Mancha. Con solo tomate, pimiento verde y aceite de oliva, combina sabor, sencillez y beneficios nutricionales, y para mí, que soy de la Mancha, es un imprescindible del día a día.

Lo que más me gusta del pisto es su versatilidad: se le pueden añadir verduras de temporada, legumbres como garbanzos, o incluso variantes con bacalao o pollo, transformando un plato sencillo en un alimento más completo y adaptado a diferentes necesidades nutricionales.

Desde el punto de vista nutritivo, el pisto manchego ofrece:

  • Fibra, que favorece la digestión y la saciedad.

  • Vitaminas y antioxidantes, como la vitamina C y los carotenoides.

  • Ácidos grasos saludables, del aceite de oliva virgen, que protegen el corazón y aportan energía de calidad.

Además de ser nutritivo, es un plato muy fácil de preparar y con mucho sabor que se puede disfrutar solo, como guarnición, o acompañado de proteínas vegetales o animales para un plato más completo.

Pisto Manchego elaborado por mi padre.

Me gustaría proponer una receta para crear un plato completo, que contiene una buena cantidad de fibra, hidratos de carbono complejos, proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales.

PISTO MANCHEGO CON GARBANZOS Y ARROZ

Ingredientes (2 raciones)

  • 1 Pimiento rojo
  • 1 Pimiento verde
  • 400 gramos de tomate triturado
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 20ml de aceite de oliva virgen extra
  • 400g de garbanzos cocidos
  • 1/2 taza de arroz integral
  • Sal y especias al gusto
Pasos:
  • Cocer el arroz integral:
  • Cocer el arroz según las instrucciones del paquete y reservar.
  • Preparar las verduras:
    Lavar los pimientos y cortarlos en tiras o dados pequeños. Picar la cebolla y los ajos finamente.

  • Sofreír cebolla y ajo:
    Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añadir la cebolla y los ajos, y sofreír hasta que empiecen a dorarse.

  • Añadir los pimientos:
    Incorporar los pimientos cortados en dados y cocinar durante unos 8–10 minutos, hasta que estén tiernos pero mantengan algo de textura.

  • Agregar el tomate triturado:
    Verter el tomate triturado sobre las verduras y cocinar a fuego lento durante 10–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el conjunto tenga una textura melosa.

  • Incorporar los garbanzos:
    Añadir los garbanzos cocidos y mezclar bien. Cocinar 5 minutos más para que se integren los sabores.

  • Condimentar:
    Añadir sal y especias al gusto (pimentón, comino, pimienta, hierbas aromáticas). Remover bien.

  • Servir:
    Servir el pisto con garbanzos acompañado del arroz integral. Puedes poner el arroz en la base y el pisto encima, o mezclarlo todo para un plato único.


https://www.elmoraldecalatrava.com/gastronomia.html
https://cocinopedia.com/que-pisto-de-historia-todo-sobre-el-pisto-manchego/
https://conservascachopo.com/noticias-y-eventos-ecologicos/historia-y-origenes-del-pisto-manchego