martes, 25 de enero de 2022

DIETA CRUDIVEGANA


La dieta crudivegana, llega para quedarse. Desde los rincones de California, ha colonizado todo el planeta, y ya son muy pocos los que desconocen los batidos verdes o los zumos cold press. Se abren restaurantes crudiveganos y poco a poco se amplía la cantidad de alimentos crudos en la dieta de todas aquellas personas que quieren cuidarse un poco más.

La dieta crudivegana, en inglés denominada raw dieta, no solo es una simple dieta sino un estilo de vida.  Se trata de una filosofía que une la dieta crudívora y el veganismo, basada en consumir alimentos de origen 100% vegetal no procesados y en su mayoría crudos o cocinados por debajo de los 42ºC, temperatura máxima a la que puede llegar la exposición solar. Luego, se intenta reflejar que los alimentos estén en su estado más natural y fresco posible, conservando muchas vitaminas y minerales que se pueden perder sometiendo a los alimentos al calor. Por ello, se ingiere un mayor número de micronutrientes y los vegetales que ingerimos preservan mejor las enzimas.

La dieta crudivegana es mucho más amplia de lo que creemos, ya que no incluye tan solo frutas y verduras, sino también otra variedad de alimentos como las semillas, germinados, frutos secos, flores, setas, algas, cereales integrales Para hacer posible el consumo de ciertos alimentos como cereales o legumbres y aumentar su biodisponibilidad, utilizan técnicas culinarias como el remojo, la germinación o la fermentación.

En cuanto a las ventajas de seguir esta dieta, al eliminar alimentos procesados, no estamos incorporando a nuestro organismo azúcares añadidos, grasas trans ni harinas refinadas. Otro punto a favor es que cuando cocinamos los alimentos, sobre todo las verduras, frutas y hortalizas se destruyen una parte de los micronutrientes que los componen, como son las vitaminas y minerales. Luego, el hecho de comer los alimentos crudos, hace que se mantengan las vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas vegetales y la fibra que está innata en los alimentos crudos, evitando la desnaturalización del alimento.

En cambio, por otro lado, no cocinar los alimentos supone un mayor riesgo de contraer alguna intoxicación alimentaria, ya que no se están destruyendo los microorganismos. También, debido al mayor volumen de alimentos que se necesita para proporcionar la misma cantidad de calorías que una con alimentos cocinados, el crudiveganismo no es la mejor opción en niños, adolescentes, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, o en aquellas que tengan altas necesidades de energía y nutrientes o dificultades de absorción intestinal. Aunque algunas vitaminas, como se ha mencionado antes, se conservan mejor en los alimentos sin calentar, otras mejoran su disponibilidad cuando el alimento es cocinado, como ocurre con los betacarotenos, presentes en tomates y zanahorias, y que se transformarán en vitamina A en nuestro cuerpo.

A mi parecer es una dieta/estilo de vida que hace que conectemos con los alimentos tal y como nos lo presentan en la tierra y, sobre todo, creo que nos aporta grandes conocimientos culinarios, ya que se necesitan muchas horas invertidas en la cocina. En conclusión, yo desaconsejaría la práctica de este tipo de alimento porque es muy difícil de mantener en un largo periodo de tiempo. En lugar de esta dieta, yo recomendaría pasar a una dieta vegana.

 


 


 

 

 

viernes, 21 de enero de 2022

TCA

 

Los TCA son trastornos de la conducta alimentaria, lamentablemente afectan a más gente de la que pensamos. 

Cuando alguien nos dice TCA se nos viene automáticamente a la cabeza anorexia o bulimia, y si, esos dos trastornos son los más conocidos y comunes, pero hay muchos más que no tienen visibilidad en la sociedad y que la gente los padece en secreto o sin ni siquiera saberlo.

En España los últimos estudios realizados coinciden en señalar una tasa de prevalencia de TCA en población adolescente alrededor del 4,1-4,5% entre los 12 y los 21 años.

En concreto, la anorexia se sitúa en torno al 0,3%, la bulimia en el 0,8% y el TCA no especificado alrededor del 3,1% de la población femenina de entre 12 y 21 años.

Aunque hay más porcentaje de mujeres que padecen estos trastornos también los hombres los padecen aunque en un porcentaje mucho menor.

¿POR QUÉ EL PORCENTAJE ES MAYOR EN MUJERES?

Pues por una sencilla razón, los cánones de belleza, así como las comparaciones constantes con modelos, actrices y famosos en general. Las redes sociales hacen mucho daño, ya que estamos constantemente expuestos a estos estímulos, y podemos tender a compararnos, a querer ser como esas personas "perfectas" que vemos, sin pensar que puede ser Photoshop o genética y que parte de como somos físicamente viene implícito en la genética, que es algo que no podemos cambiar. Pero el simple hecho de verlo diariamente nos hace desear se así, y ahí es donde empieza parte del problema. Otra parte del problema está en que tendemos a pensar que un determinado cuerpo está más aceptado socialmente y que el tenerlo nos va a dar más confianza en nosotros mismos, que la gente se va a fijar en nosotros y que todo nos va a ir mejor. Pero esa no es la solución, la solución es la aceptación de uno mismo y el quererse tan cual somos.

Por lo que voy a hablar sobre algunos TCA, explicaré los dos más comunes y algún otro que no se conoce tanto.

¿CUÁL ES LA POBLACIÓN DE RIESGO PARA PADECER UN TCA?

En general se considera que ser mujer, adolescente y practicar un deporte con altas exigencias estéticas (ballet, atletismo, natación sincronizada o gimnasia son algunos ejemplos) pueden ser los perfiles de mayor riesgo para desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria.

Como bien he comentado antes los trastornos alimentarios suelen ser más presentes en mujeres que en hombres. La proporción de hombres que presentan trastornos alimentarios es de uno por cada nueve mujeres.

Pueden aparecer en cualquier edad, aunque la adolescencia es la etapa de mayor riesgo para presentar estas enfermedades. La mayor incidencia se produce entre los 12 y los 18 años, pero cada vez nos encontramos con casos que tienen una edad de inicio más baja, en torno a los 8 o 9 años.

Anorexia nerviosa: es de los TCA que más se conocen, se caracteriza por:

  • Restricción y reducción de la ingesta nutricional que provoca una pérdida significativa de peso. La pérdida de peso puede venir dada por una restricción alimentaria acompañada de ejercicio físico intenso.

  • Miedo intenso a ganar peso o convertirse en obeso, o conducta persistente que interviene en el aumento de peso.

  • Insatisfacción corporal: suele haber una alteración en la percepción del peso y la silueta corporal. A pesar de la pérdida de peso objetiva, las personas afectadas presentan un temor intenso de llegar a ser obesas. Hay una distorsión importante de la imagen corporal, con preocupación extrema por la dieta, figura y peso. Presentan conductas de evitación hacia la comida con acciones compensatorias para contrarrestar lo que ingieren como son la hiperactividad física desmesurada y las conductas de purga

Bulimia nerviosa: es otro de los TCA más conocidos, pero ¿Realmente sabemos qué es y por qué se caracteriza? Se caracteriza, por:

  • Episodios de atracones (ingesta voraz e incontrolada), en los que se ingiere una gran cantidad de alimento en poco espacio de tiempo y generalmente en secreto.

  • Presencia de conductas compensatorias inadecuadas para intentar rebajar los efectos de las sobre ingesta (mediante vómitos autoinducidos, aumento de la actividad física, ayuno, laxantes y/o diuréticos).

  • Preocupación por la silueta y el peso: aun así, no se producen necesariamente alteraciones en el peso, ya que tanto pueden presentar peso normal, como peso bajo o sobrepeso.


Trastorno por atracón: es unos de los TCA que más afecta a la población, pero poca gente sabe sobre él. Se caracteriza por: 
  • Episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente. Tiene muchas similitudes con la bulimia nerviosa. La diferencia principal es que la persona que sufre un trastorno por atracón no realiza conductas compensatorias

  • Profundo malestar al recordar los atracones: es habitual que la persona que tiene este trastorno presente síntomas depresivos. Una de las consecuencias más habituales del trastorno por atracón es sufrir sobrepeso u obesidad, con los riesgos que ello comporta para la salud: diabetes, hipertensión, colesterol

  • Los atracones tienen lugar al menos una vez a la semana durante un periodo de 3 meses.

  • Sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (por ejemplo, sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo).



Pica: es de los trastornos menos conocidos. 

Es un trastorno que consiste en ingerir sustancias no nutritivas como, por ejemplo, arena o yeso. 

Es más habitual durante la infancia, y en algunos casos se presenta en niños que tienen autismo o un retraso mental.




Vigorexia: las personas que padecen este trastorno tienen obsesión por un cuerpo musculoso. 

La vigorexia, también conocido como Complejo de Adonis, es un trastorno mental no estrictamente alimentario. 

Las personas que sufren vigorexia tienen una obsesión tan grande para verse musculosas que se miran constantemente al espejo y nunca están satisfechas. 
Este culto al cuerpo se manifiesta por una práctica excesiva del deporte provocada por una obsesiva preocupación por el aspecto físico, y tiene como meta principal la obtención de un aumento de masa muscular. 

Aparte de la obsesión por el deporte, también hay un cambio drástico en la alimentación con el fin de alcanzar los objetivos físicos de la persona. 

Con el fin de aumentar la masa muscular, suele seguir una dieta baja en grasas y alta en hidratos de carbono y proteínas. 
Esta dieta suele tener la cantidad de alimentos en gramos estipulados, lo que puede favorecer la obsesión para seguirla sin permitirse una alteración o cambio en esta, con consecuencias negativas para la salud. 

La vigorexia suele presentarse en más hombres que en mujeres, aunque en los últimos años se han encontrado cada vez más casos de mujeres. 

La práctica de deporte moderado resulta muy saludable para el organismo. 
Sin embargo, los afectados por la vigorexia consiguen que la actividad física pase de ser un objetivo saludable a un desorden emocional elevado a la categoría de obsesión. 

Esta ansia por adquirir toda costa una apariencia atlética puede llevar al consumo de sustancias perjudiciales para el organismo. 
Además da lugar a un proceso de dependencia de la realización de ejercicio físico.

Pautas: 
Lo primero que se debe hacer es conseguir que las personas que padece estas enfermedades sea tratada psicológicamente, ya que es indispensable el bienestar mental, una vez hecho esto un especialista en nutrición se encargará de poner una dieta para que la persona se vaya acostumbrando y se genere una buena relación con la comida nuevamente. 


martes, 11 de enero de 2022

PIZZA CON BASE DE COLIFLOR


Una pizza casera con buenos ingredientes puede ser un plato equilibrado perfectamente válido para tomar de vez en cuando sin remordimientos, pero hay que reconocer que no se llevan bien con las dietas. Por ello te presento la pizza con base de coliflor, que ha triunfado tanto en las redes. Su éxito se debe a que nos permite disfrutar de una pizza en su versión más ligera, al no llevar harinas es muy baja en carbohidratos y no contiene gluten.

Evidentemente, no se puede comparar con una de esas masas de pizza perfectas, pero sí es una buena alternativa para darnos el capricho sin demasiados remordimientos. En mi opinión, lo mejor de esta receta es su rapidez y que es una forma de conseguir que los enemigos de la coliflor no pongan pegas. Esta verdura tiene un alto contenido en minerales, también aporta vitamina C, ácido fólico y una buena cantidad de fibra.  

Así que si te encanta la pizza y te gusta cuidarte, ¡esta es tu pizza perfecta!

Receta pizza de coliflor (1 prs)
Ingredientes
· Para la base de la pizza
    • 200 g de coliflor
    • 30 g de harina de avena integral
    • 40 g de mozarella rallada
    • 1 huevo
    • Sal y pimienta al gusto
· Toppings
    • Salsa de tomate
    • 50 g de queso ricota
    • 2 champiñones
    • ¼ cebolla morada
    • 6 tomates cherrys
    • Espinacas frescas (un puñado)
    • Orégano al gusto
    • Con la ayuda de una cuchara, añadir una fina capa de salsa de tomate natural sobre la base 

Elaboración
1. Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 200ºC
2. Rallar la coliflor muy picada
3. Mezclar la coliflor rallada en un bowl junto con el huevo, la harina de avena y la mozarella, y salpimentarlo al gusto
4. Sobre una bandeja de horno, colocar la mezcla anterior y darle forma
5. Hornear la base de la pizza durante 15-20 mins a 180ºC
6. Sacar la pizza del horno una vez pasado el tiempo marcado, comprobando que la base esté crujiente y sólida, y esperar a que se enfríe ligeramente
7. Extender los toppings en nuestra pizza  
  • Con la ayuda de una cuchara, añadir una fina capa de salsa de tomate natural sobre la base 
  • Espolvorear el queso ricota y colocar el resto de ingrediente  
  • Por último, espolvoreamos un poco de orégano
8. Hornear la pizza durante 10 mins más a 180ºC
9. Sacar la pizza del horno y disfrutarla al máximo

 


 

martes, 4 de enero de 2022

Relación con la comida

 


SEÑALES QUE INDICAN UNA MALA RELACIÓN CON LA COMIDA O EL CUERPO

1- Estás todo el día pensando en comida: no puedes dejar de pensar en lo que comiste, en las calorías que tenía, en lo que vas a comer próximamente, en si vas a engordar o no, en los ingredientes, etc.

2- Pesas absolutamente todo lo que te vas a comer.

3- Empiezas a vivir con miedo: si no vas al gimnasio sientes culpa. Si comes un postre, te da miedo engordar. Limitas tus relaciones sociales si éstas suponen que te saltes la dieta, etc.

4- Sientes que hay ciertos alimentos que te generan culpabilidad y divides éstos alimentos en buenos o malos. 

5- Tienes muchas reglas y alimentos prohibidos: la hamburguesa solo para los fines de semana, limitar los hidratos, no comer frutos secos porque tienen grasa, etc. 

6- No conoces o ignoras tus señales corporales: sentir hambre te da miedo e intentas ignorar esta señal o por el contrario ignoras cuando estas lleno y no identificas la saciedad. 

7- Tu peso es tu identidad: cuando pierdes peso o te ves de cierta forma, sientes plenitud y éxito y si no es así te sientes culpable. 



Estas señales indicarían que es necesario trabajar la relación que tenemos con la comida, con nuestra forma de comer y nuestra búsqueda de control. 
Es importante saber identificar este tipo de señales, saber que es frecuente sentir esto en algún momento pero no debería ser persistente y si fuese así pedir ayuda a un profesional.

Bibliografía: Victoria Lozada. 

Receta Brownie de Alubias

Hace unos meses compartí una receta de un brownie hecho a base de huevo y chocolate, y esta vez traigo una diferente. Se puede intuir por el título que en esta receta estarán presentes las alubias. 
Sé que suena extraño, pero las legumbres son un alimento esencial en la gastronomía mediterránea ya que nos aportan proteínas, hidratos de carbono de absorción lenta, vitaminas, hierro, calcio etc. Y aunque, como ya hemos mencionado, son parte de nuestra gastronomía, estamos perdiendo su uso. Esto puede ser, entre otras razones, porque los platos de legumbres suelen llevar más tiempo y hoy en día no invertimos demasiado en la cocina, o porque cuesta que a los niños les gusten y acaban rechazándolas a lo largo de su vida, por eso creo que esta receta podría ayudar a muchos a consumir más legumbres pero de una manera diferente, divertida y sencilla. 

La receta la saqué de un vídeo de @violetawest (así se llama en redes sociales), pero hice algunas variaciones, así que primero expondré la receta de Violeta vegana y luego una con un mayor aporte de proteínas de origen animal. 

RECETA BROWNIE VEGANO DE ALUBIAS

Ingredientes

  • 250 gramos de alubias de bote
  • 40 gramos de dátiles 
  • 50 ml de aceite o crema de frutos secos como cacahuete
  • 60 ml de bebida vegetal 
  • 40 gramos de avena 
  • 25 gramos de cacao en polvo 
  • Pizca de sal (para potenciar el sabor del chocolate)
  • Opcional toppings: chocolate, nueces, lo que se os antoje
Receta

  1. Primero trituraremos la avena para que se nos haga una harina, y haremos lo mismo con los dátiles junto con agua para hacer una especie de pasta
  2. Continuamos poniendo la harina de avena, la pasta de dátiles, el aceite o crema de frutos secos, la bebida vegetal, las alubias, el cacao y la pizca de sal, es decir todos los ingredientes, en un bol
  3. Trituramos todo muy bien con la batidora
  4. Precalentamos el horno a 180º  10 mins con calor arriba y abajo
  5. Vertemos la mezcla en un molde apto para horno
  6. Ponemos los toppings
  7. Y metemos al horno durante 30-40 mins (cabe a destacar que este brownie no cuaja, es decir, que meter un palillo para ver si esta hecho, como se suele hacer en repostería, no funciona, en caliente este brownie siempre saldrá húmedo por dentro, por eso os aconsejo que lo dejéis 40 mins y que si la superficie este tostada pero no quemada sería momento de sacarlo)

RECETA BROWNIE DE ALUBIAS NO VEGANO 

Esta es mi versión del brownie anterior sin ser vegano. 

Ingredientes

  • 250 gramos de alubias de bote
  • 40 gramos de dátiles 
  • 50 ml de aceite o frutos secos como cacahuete
  • 60 ml de leche 
  • 40 gramos de avena
  • 25 gramos de cacao en polvo
  • Pizca de sal (para potenciar el sabor del chocolate)
  • 2 claras de huevo 
  • Opcional toppings: chocolate, nueces, lo que se os antoje
Receta

  1. Primero trituraremos la avena para que se nos haga una harina, y haremos lo mismo con los dátiles junto con agua para hacer una especie de pasta
  2. Batimos las 2 claras de huevo hasta que se forme una especie de merengue 
  3. Trituramos la harina de avena, con la pasta de dátiles, las alubias, el aceite, la leche, el cacao y la pizca de sal
  4. Ahora añadimos las claras con movimientos envolventes para que no pierda el aire que queremos aportar
  5. Precalentamos el horno a 180º 10 mins con calor arriba y abajo
  6. Vertemos la mezcla en un recipiente apto para horno
  7. Ponemos toppings 
  8. Metemos al horno durante 30-40 mins, aquí si se nos cuajará algo al llevar las claras, pero no demasiado, así que fíjate que la superficie no se queme y sácalo cuando este tostado. 

 Fuente: Beatriz Rodríguez Hernández